Collares de Ágata Musgosa

Aquí están los collares de ágata musgosa de la tienda. Aquí manda la piedra: el verde no es esmalte ni cristal teñido, sino musgo mineral atrapado dentro del ágata. Todos llevan ágata natural y plata de ley 925 de base, y ninguno repite dibujo; a partir de ahí cambia la...

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Aquí están los collares de ágata musgosa de la tienda. Aquí manda la piedra: el verde no es esmalte ni cristal teñido, sino musgo mineral atrapado dentro del ágata.

Todos llevan ágata natural y plata de ley 925 de base, y ninguno repite dibujo; a partir de ahí cambia la talla, el engaste y el tamaño. La mayoría van sueltos y los demás vienen en conjunto, con anillos o pendientes a juego. La familia entera vive en joyas de ágata musgosa.

Qué talla te conviene

Talla A quién le va
Cometa Punta afilada, aire art déco. La más pedida de la casa.
Pera y gota Formas suaves que alargan el escote. Segura como regalo.
Esmeralda Facetas escalonadas y líneas rectas, para quien prefiere lo sobrio.
Redonda En engastes botánicos: hojas, ramas, un colgante sol. Para amantes de las plantas.
Marquesa, hexágono y óvalo Las siluetas menos vistas, incluida una barra horizontal de hojas.

El metal. La mayoría son plata de ley 925 a secas. Unos pocos llevan baño de oro 10K, que calienta el verde hacia el musgo seco; los demás van en tonos fríos — blanco, oro blanco o platino — y dejan la piedra más limpia.

Qué aguanta. La ágata musgosa marca 6,5–7 en la escala de Mohs: resiste el día a día, pero es más blanda que un diamante y se raya si la guardas suelta con otras piezas. Como colgante lo tiene fácil: cuelga y apenas roza nada, al revés que un anillo. Quítatelo para el gimnasio y para fregar.

Por qué no hay dos iguales. El verde son inclusiones minerales que crecieron dentro del cuarzo en forma de ramas; de ahí, dendríticas. Una tiene el musgo denso; la de al lado, cuatro hilos sobre fondo lechoso. Las fotos enseñan el tipo de piedra, no el ejemplar que saldrá para ti.

Como regalo. Sirve para un cumpleaños, un aniversario o una graduación. Para ir a juego están los anillos de ágata musgosa y los pendientes de ágata musgosa.

Cuidados. Perfume, laca y crema primero; el collar, después. Fuera en la piscina y en el balneario: el cloro y el agua sulfurosa oscurecen la plata y se cuelan bajo el engaste. A diario, un paño seco; si la plata se apaga, paño de pulir sin frotar la piedra.